Registramos el inmueble tal como está hoy, con precisión milimétrica y sin tocarlo. El resultado sirve para proyectar una intervención, para tramitar su autorización y para conservar la memoria de lo que existe. Despliegue las siguientes secciones y podrá despejar todas sus dudas.
Un inmueble protegido no admite andamios improvisados, perforaciones de referencia ni el desmontaje de un elemento para acceder a otro. Y sin embargo hay que medirlo: para proyectar sobre él, para evaluar su estado y para dejar constancia de cómo estaba antes de intervenirlo.
La medición sin contacto resuelve esa contradicción. El escáner se ubica, mide millones de puntos y se retira. No apoya nada sobre el inmueble ni exige acceso físico a los elementos que registra.
Cuando una intervención en un Monumento Histórico contempla demolición, el Consejo de Monumentos Nacionales exige acompañar un levantamiento crítico de lo existente, con fotografías, planos y diagnóstico del estado de conservación actualizado del inmueble. El anteproyecto de arquitectura se presenta en planta, cortes y elevaciones, a escala 1:50 o 1:100 según el tamaño del inmueble.
Eso es exactamente lo que produce una captura láser: la geometría real del edificio, de la que se derivan plantas, cortes y elevaciones a cualquier escala, más el registro fotográfico asociado a cada punto de medición. Un levantamiento hecho con huincha y fotografías sueltas puede llegar al mismo entregable, pero tarda más y deja fuera lo que no se alcanzó a medir.
Nube de puntos del inmueble, en los formatos habituales de trabajo.
Plantas, cortes y elevaciones derivados de la medición real, a la escala que requiera el expediente, si el alcance los incluye.
Modelo BIM del existente, para proyectos de restauración o cambio de uso, si el alcance lo incluye.
Recorrido virtual navegable, que sirve tanto para trabajar a distancia como para difusión pública, con la posibilidad de incorporar documentación histórica dentro de los propios espacios.
Registro fotográfico esférico asociado a cada estación de captura.
Expedientes de intervención. El levantamiento del estado actual que acompaña la solicitud.
Proyectos de restauración. Medición base sobre la que se proyecta, sin suposiciones de simetría.
Conservación preventiva. Registro del estado en una fecha cierta, para comparar más adelante.
Difusión. Acceso público al inmueble sin exponerlo a visitas masivas.
Memoria de lo que va a cambiar. Lo que se documenta antes de la obra es lo único que queda después.
Iglesia de los Sacramentinos. Recorrido virtual navegable de un inmueble patrimonial, publicado y accesible.
Cerro Santa Lucía. Fotogrametría con dron del conjunto.
Casa del Jamón. Recorrido virtual interactivo.
No. Es una medición óptica sin contacto: no se apoya, no se perfora y no se fija nada al edificio.
El levantamiento entrega la geometría y el registro fotográfico del estado actual, de los que se derivan las plantas, cortes y elevaciones del anteproyecto. El expediente lo presenta y firma el arquitecto responsable.
A la que pida el expediente, típicamente 1:50 o 1:100. La medición tiene precisión de 6 mm a 10 metros, muy por encima de lo que esas escalas exigen.
Sí, coordinando ventanas fuera de los horarios de culto. La captura por sectores permite trabajar sin cerrar el recinto completo.
Las fachadas, con escáner desde el nivel de suelo. Las cubiertas y los elementos en altura, con fotogrametría desde dron, integrada al mismo levantamiento.
Quedan registrados dentro de la precisión del equipo. Para molduras y detalles de escala menor conviene aumentar la densidad de estaciones, lo que se define al planificar la captura.
Sí, y es una de sus razones de ser. El levantamiento documenta el estado en una fecha cierta, con precisión conocida, y permite reconstruir la geometría perdida.
El recorrido se publica dentro de 15 días corridos desde la última visita de captura. Si el alcance incluye incorporar documentación dentro del modelo, el plazo se acuerda según el volumen.
